Con este mes llegan los recuerdos prenavideños de Alsajara. Seguro que si cerramos los ojos la tarde del primer domingo de diciembre a todas las antiguas residentes nos viene la misma imagen: la más pequeña del Colegio Mayor (¡a veces hasta disfrazada de angelito!) encendiendo la vela de la Corona de Adviento. Acabamos de volver de la Novena de la Inmaculada, hemos pasado mucho frío en la puerta saludando a amigas y conocidas, pero sabemos que, en cuanto lleguemos, después de la cena, salen los mantecaos y las guitarras y en cuanto empiecen los villancicos se templa el ambiente. Bueno, algunas aún necesitarán estar sentadas bien pegadicas al radiador mientras cantamos. Llora, la mula, hacia Belén va una burra… ¿Por qué no cantamos por las calles para sacar dinero para la campaña de Navidad?- sugiere una. Calla, calla, qué vergüenza, yo prefiero participar en la “campaña del Kilo”…- contesta otra. Bueno, al menos podríamos ir a cantarles a los del asilo, ¿quién se apunta? Por cierto, ¿tenéis ya idea para el concurso de villancicos de la cena de Navidad? A las de zona T se nos ha ocurrido una idea buenísima, este año vamos a ser las ganadoras ¡Hala, hala! Qué va, vamos a ser mejores las de zona antigua… Y así, entre risas, villancicos y alfajores pasábamos la tertulia del domingo, deseando que no acabara el momento. Isa Pérez, presidente de ARA