El pasado 7 de noviembre tuvimos la gran oportunidad de contar en la tertulia con María Almenta. Oriunda de Madrid, con 16 años inició su carrera en el mundo de la moda, y a los 18 ganó el prestigioso concurso de modelos Elite Model Look. 5 años después, sigue trabajando como modelo, tarea que compagina con sus estudios universitarios. Lejos de la imagen que todas teníamos en la cabeza, María se mostró muy natural, como una chica dulce, sencilla, de férreos valores y una gran personalidad. Rompió con nuestro esquema de mujer de hielo para mostrarse como una joven más, con virtudes y defectos, y nos enseñó las luces y las sombras que esconden ese mundo tan desconocido del modelaje. María es una chica soñadora, pero también con los pies en el suelo, y sabía que el camino que ella iba a tomar no era fácil, en un mundo tan hueco y superficial como es la moda, pero demostró tener una gran entereza al no rendirse. Nos sorprendió gratamente, y aunque sufrió mucho, hoy en día es feliz con lo que hace. Y, es que, al final nos dimos cuenta de que aunque parezca que las modelos e influencers viven en una realidad paralela, es tan solo una parte más de la nuestra. Gracias a su determinación y trabajo ha llegado hasta donde está hoy, y no ha perdido ilusión. Nos explicó que siendo cierto que en las pasarelas prima la falta de valores, y a ojos externos parece que ese mundo es grotesco y frío, el trabajo de modelo no se trata únicamente de enseñar las últimas tendencias, sino que en la imagen que se proyecta converge el trabajo de mucha gente: del fotógrafo, del diseñador, el maquillador… Y no deja de ser una expresión de arte. Ella misma dice: “Me siento parte de lo que hago, aunque no tenga poder de decisión. Te eligen y trasmites la idea del diseñador al mundo. Tú eres el maniquí que muestra su trabajo de la mejor manera posible.”. Esta tertulia causó un gran impacto, ya que nos dimos cuenta del valor que tiene la personalidad y la determinación a la hora de organizar el futuro profesional, y del papel que tiene la vocación.  Encontramos en ella un objeto de admiración total, no sólo por haber logrado mantener sus convicciones en ese mundo tan complejo, sino también por su valentía y su humildad.  Creo que hablo en nombre de todas cuando digo que me ha encantado la tertulia, y espero tener la oportunidad de conocerte en persona.  ¡Te estamos muy agradecidas, María! Redactado por María Campos Quesada A este artículo que ha escrito mi colega Maria Campos, me gustaría añadir una frase que me impacto de María y que me pareció de admirar: “ Ser cristiano es ir acontracorriente, si no chocas con el ambiente es que estás tibio. Yo pensé que iba a evangelizar el mundo de la moda, pero Dios me dijo que no, que iba a ser Él quien a través de mi convertiría a algunas almas. No iba yo a controlar eso”. Sin duda me quedo con una mujer auténtica, valiente y de admirar que antes desconocía. María aquí tienes un nuevo club de fans.  Te deseamos lo mejor en tu carrera profesional.  Redactado por Lidia Cano García